jueves, 7 de diciembre de 2017

POESIA, LIRIOS DE LA LLAMA

Resultado de imagen de arte en mujer y lirios salvajes
Frida Kahlo

Esta tarde, sobre el aguado monte,
observé dando brincos
y avanzando entre los helechos,
los matorrales te abrían el paso.

Quise tender la mano para alcanzar tu talle,
guarecerme  en tu piel
y navegar contigo sin timón.

Entonces, las espirales del  viento
movieron  una rama.
Perdí la fantasía de tu amor
por las hojas que fustigaban mi rostro.

Ahora vago entre lirios salvajes,
enterrando versos.


miércoles, 29 de noviembre de 2017

LÁGRIMAS PARA MI HERMANA

Resultado de imagen de anne marie zilberman larme d


Mi hermana nunca llora.
No es porque no tenga motivos,
es que no sabe cómo
                                    limpiar sus tripas.
Nunca la ví llorar, aunque a veces,
he visto como se llenan de olas
y vierten  sal hacia dentro:  sus ojos.

Mi hermana nunca llora.
Las lágrimas no dibujan caminos entre sus pecas
pero yo sé de la cicatriz
                                      en la piel de su voz.
Y siento el escozor de su llanto,
me ha recorrido la garganta,
donde me brotan en el silencio:  sollozos.

Mi hermana nunca llora.
Y si alguna vez lo hizo,
fue en el calor de la soledad,
donde permite a la angustia
secar sus fosos.

Mi hermana nunca llora.
Su mirada me habla de la tristeza
que marca poderío en sus días.
Pero no llora. ¡No llora! Mi hermana nunca llora.

Ni siquiera el día que nos entregaron al hermano
ni cuando padre
sin darnos tiempo para el adiós,
cruzó su último puente.
Nunca llora mi hermana. ¡Nunca!
No permite a sus lágrimas desahogar el pecho.

Pero sí la veo encender muchos cigarrillos
para cubrir con humo la sonrisa                que a veces,
le tiembla en la cara.                            

                                                                   



miércoles, 15 de noviembre de 2017

VIDA Y MUERTE

Me ha alegrado muchísimo, que este poema tan doloroso para mí, lo haya interpretado con su íntima y gratificante voz, Jone Miren Asteinza en su blog.

Aquí os dejo el enlace para que podáis escucharlo.




Has llegado a donde estás
sin rendirte a la vida
que te forjó con dureza,
sin tallarte en mármol.

A veces
cubrió tu pelo con manta de escarcha
y reventó las ruinas de tus huesos.
Tú supiste asfaltar los escombros
para seguir de pie, aun con fisuras.

Has zurcido mil veces tus desgarros
y aquí sigues, subida a tus tacones rojos,
para mirar a la muerte de frente
y ver derretirse el hielo de su hoz.
Mientras, te pones el sombrero blanco
y sonríes de nuevo a la vida.

El espejo refleja a la mujer que te ha nacido
–tú sabías que la llevabas dentro–
preparada para luchar a muerte
y dejar la partida en tablas.

Vida y Muerte
"Pronombres" Editorial Lastura (feb-2016)


domingo, 29 de octubre de 2017

MADRE


Imagen relacionada
Autora: Mary Cassatt

Soy tu indócil cachorra,
un rayo que abre tu pecho,
la llama del fuego que calienta tu casa,
el viento que baja del monte y sopla tus manos,
soy la lava que solidifica tus ojos
para mantener en mí tu última mirada
y guardarme en los bolsillos tus risas.

Eres el camino ignoto
y a la vez,
la claridad entre mis sombras.

Has tatuado mi piel con mil estrellas
para que busque tu alma en todas.
Y voy recorriendo mi piel en el marco de tu piel,
descalza por los senderos de tu infinita entrega,
desnuda de palabras.

Soy prolongación de tu sangre y de tu cuerpo.
Soy quien sonríe al recordarte, “leona”.
Soy quien llora al no alcanzarte.
Soy yo,
quien te quiere sin saciarse.

                                          

jueves, 26 de octubre de 2017

LA JOVEN DEL ANDÉN

Resultado de imagen de mujer y trenes

El sol se escondía tras las nubes que casi rozaban el asfalto. Las calles eran caminos solitarios por los que nadie quería pasear.

María se ajustó las solapas del abrigo contra su cuello. Debería haberme puesto una bufanda –pensó-
Pero ya era tarde para regresar a casa. Iba al encuentro del trabajo que siempre pensó, era su destino, y hoy era su primer día.

Apresuró el paso para no perder el tren de cercanías y a la vuelta de la esquina, un perro se acercó a saludarla. María le ofreció la sonrisa más amplia de su cara, pero no se detuvo.

Al llegar al andén, una joven con los vaqueros rotos y una mochila a su espalda, se le acercó:

- ¿Podrías darme fuego?, no sé qué hice con mi mechero. –le dijo la joven-
- Lo siento, pero no fumo. -Contestó María-
- Y ¿Cómo puedes vivir si fumar? Yo no puedo esperar al tren con este frío, sin matar el tiempo      
         fumando. 
      - Es fácil. Nunca fumé, y eso evitó el riesgo de crearme adicción.
      - Vale, así quizá vivas algo más que yo.
      - Bueno, tampoco es cuestión de que nadie muera…

El tren hacía su entrada a la estación y antes de frenar, el maquinista creyó ver algo que caía a los raíles. Pero no notó nada más.

Una vez, detenido el tren, se escucharon los lamentos:

 - ¡Alguien se ha caído del andén!
-  ¡No, yo ví cómo una joven empujaba a otra- 
 - ¡Aquella, aquella joven ha sido. Se marcha por la salida de atrás!

Quienes entraban al andén, miraban lo sucedido con rostros atónitos. Nadie se fijó en la joven que salía. Nadie vió en su rostro la sonrisa de sus retorcidos labios ni el brillo negro de sus pupilas verticales.

Alguien recogió un bolso caído en la orilla del andén y extrajo un documento de identidad. María López Guijarro, sonreía desde la foto de su D.N.I.


Sus zapatos, aún con los pies dentro, fue lo primero que los bomberos localizaron bajo el trén.

domingo, 22 de octubre de 2017

LOS TRES CAÑOS


Resultado de imagen de mujer en ventana  imagenes artisticas

Declaman las campanas de la Iglesia
y una pareja de mirlos glorifican su cortejo
en las ramas que asoman al salón.

Nace vida en la fuente de los tres caños,
la música de sus chorros, llena el aljibe de la Plaza.

El aroma de amanecer y agua,
perfuma los hilos de mi piel
sin que yo haga nada por levantarme.

Mis párpados se cierran a la rutina,
se abren los bolsillos
de estas tripas que sudan lágrimas
y guardo en ellos,
los acordes de un nuevo sol.




jueves, 19 de octubre de 2017

SOY

Me asomo a la ventana
y los cristales,
empañados por la lluvia,
permiten ver la esfinge
de la mujer que me habita.

Enigmática y cameleónica
pasa de largo ante mí.
Pasa de largo.

Sujeta entre sus manos la aureola
con que oculta la mirada,
y en tardes como ésta,
guarda en sus bolsillos el color de la luz.

A través de los cristales
empañados por la lluvia,
veo aquella mujer que soy.